Manifiesto: Elecciones Nicaragua 7 de noviembre de 2021

De Leonel Mendoza

3 de noviembre de 2021, 6:00 AM

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El próximo 7N el pueblo nicaragüense está convocado a participar en las elecciones presidenciales de diputados a la Asamblea Nacional y al Parlamento Centroamericano.

Estas serán las octavas elecciones democráticas y libres en los 200 años de historia de la República Nicaragua, tras independizarse de la Corona española.

En 1979 el triunfo de la Revolución Popular Sandinista puso fin a una dictadura sangrienta y posibilitó un futuro prometedor para el pueblo: convertir Nicaragua en una patria libre para todo el pueblo y dejar de ser una finca privada en manos de una oligarquía y un dictador

A partir de esa victoria, Nicaragua sufrió una guerra de desgaste declarada por la Administración Reagan en 1980, con la intención de reponer su sistema de dominación somocista, reclutando un ejército de mercenarios “contras” dirigidos por generales del dictador huidos a Miami y amparados en Honduras. A pesar de esta guerra de destrucción del país, la Revolución avanzó y logró construir un nuevo estado de derecho, alcanzando grandes logros como la Alfabetización, Derechos a la Sanidad, a la Educación, la reducción de la pobreza y un nivel de libertades desconocido a pesar de la agresión y del enemigo interno. Todo ello bajo la dirección de un Gobierno soberano que en 1984 convocó las primeras elecciones a la Asamblea Nacional, cuyos diputados, con participación popular, redactaron y aprobaron, en 1986, la primera Constitución democrática en la historia de Nicaragua, generando una ola de solidaridad internacional que se expandió por todo el mundo.

Presionado por los actos de guerra, que dejaron más de 50.000 muertos y otras tantas víctimas heridas, el Gobierno revolucionario, buscando alcanzar una paz justa, convocó las segundas elecciones para 1990, sin poder evitar que los opositores se unieran en una Alianza auspiciada y financiada por los EEUU, que ganaron favorecidos por la enorme presión de la guerra y el terrorismo “contra”. El FSLN perdió el Gobierno pero ganó la paz para todo el pueblo y la oposición se vio obligada a aceptar al ejército sandinista como las nuevas FFAA de Nicaragua y acatar la Constitución como carta magna de la nación.

El neoliberalismo instaurado en 1990, que dio el poder a la oligarquía pro-yanqui, consiguió imponer sus políticas privatizadoras durante 16 años, echando abajo las conquistas sociales y populares de la Revolución. En las elecciones de 2006 -las quintas en la historia democrática de Nicaragua- , el FSLN se alzó con la victoria derrotando a la oposición neoliberal. El lema electoral sandinista fue cristalino para el pueblo: “Préstanos tu voto para que podamos gobernar en tiempos de paz y con un único objetivo, la erradicación de la pobreza”.

En estos 16 años, en que el FSLN ha ganado la sexta (2011) y la séptima (2016) contienda electoral, Nicaragua se ha transformado radicalmente, recuperándose los derechos sociales, reduciendo la pobreza y la pobreza extrema, creando una infraestructura de transporte nunca conocida, asegurando la estrategia de abastecimiento energético no contaminante, construyendo decenas de hospitales, con una tasas de la COVID-19 muy inferiores a las europeas, protección de la mujer que ostenta el 50% y más de las instituciones del Estado, defensa de la niñez y educación gratuita para los más jóvenes, logrando cotas de crecimiento económico del 5% del PIB en promedio anual.

El próximo 7 de noviembre, el pueblo de Nicaragua está convocado a las urnas. El Gobierno sandinista ha logrado sortear toda clase de obstáculos, amenazas y un permanente asedio violador de los Derechos Humanos, ha superado la crisis provocada por el golpe de Estado terrorista de abril de 2018 y mediante la aplicación de la ley y la Constitución ha conseguido desbaratar y neutralizar a la oposición vendepatria proclive a los favores de Washington y facilitadora de la intervención extranjera, abriendo el camino a una elecciones patrióticas y libres en defensa de la Soberanía nacional y de la erradicación de la pobreza.

En los distintos países de Europa, una multitud de hombres y mujeres amantes de la Paz y partidarios de erradicar el colonialismo hacia el Tercer Mundo estamos luchando por romper el bloqueo que los medios corporativos imponen a la imagen de Nicaragua, desinformando sistemáticamente su modelo de democracia y su admirable lucha por la independencia y la autodeterminación. No prevalecerá la mentira.

Abogamos porque estas elecciones amplíen la solidaridad internacional europea con el Proyecto sandinista y confiamos en que las urnas se llenarán con el voto masivo para la coalición que lidera el comandante Daniel y la compañera Rosario

¡¡PUEBLO DE NICARAGUA, DESDE EUROPA, LES ACOMPAÑAMOS EN SU LUCHA POR LA SOBERANÍA NACIONAL, POR LA PAZ Y LA JUSTICIA SOCIAL, POR UN MUNDO MEJOR DONDE LAS NACIONES PUEDAN DECIDIR LIBREMENTE SU PROPIO DESTINO!!.


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