Posición de Nicaragua ante la sesión del Consejo Permanente de la OEA

De Leonel Mendoza

3 de noviembre de 2021, 10:14 AM

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Honorable Presidente del Consejo Permanente de la OEA.

Honorables Delegados de Estados y Gobiernos de Nuestra América.

Nuevamente nos convoca este Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos para ser testigos presenciales del cumplimiento de un Guion malvado, manipulador y notoriamente sesgado, presentado por la CIDH, cuyo papel protagónico, se muestra en la falsedad de sus observaciones y el espíritu maquiavélico de sus conclusiones para satisfacer al interventor de Soberanías Nacionales, ya identificado por la Comunidad Internacional contra el Pueblo Libre de nuestra amada Nicaragua.

En ocasiones anteriores hemos mostrado claramente los hechos que se planifican y desarrollan contra nuestro País, y hemos venido denunciando y señalando con total claridad a los elementos usados para cada ocasión. Hemos mostrado pruebas irrebatibles de la maldad mediática, orquestada a Nivel Internacional y puesto en conocimiento de todos y cada uno de ustedes los fehacientes testimonios de las víctimas del terrorismo brutal, al que fue sometida la población humilde de Nicaragua, en aquellos tenebrosos Tranques de la Muerte. Tanto en las Naciones Unidas, como en otras instancias especializadas de Derechos Humanos y Garantías Ciudadanas, nuestro País ha sido amplio y abundante en la información y categóricamente hemos dejado firme la convicción de que Nicaragua, ha sido, es y aparentemente seguirá siendo, objeto de ataques sostenidos, ya no solo contra la Institucionalidad, Soberanía Nacional e Integridad Territorial, sino contra el Pueblo Humilde y Trabajador, que anhela vivir en Paz.

Estimados Colegas. La temática a ser conocida el día de hoy, presentada mediante informe de la señora Urrejola, es una réplica ya usada reiteradamente en este Foro, para tratar de mostrar un caso que solo está en la mente e intereses de los Guionistas que la redactan. En el fondo, trata reiteradamente de encubrir los atroces y gravísimos ataques a las instalaciones del Gobierno Central, las Municipalidades y sobre todo, de la población víctima de los Terroristas, los asesinados por los terroristas golpistas, las humildes viviendas arrasadas e incendiadas, el dolor de las Familias que sufrieron en viva imagen la quema de sus familiares, por estas hordas, alentadas y financiadas desde ciertos Países, y acuerpadas por algunos clérigos infames. No hay un solo párrafo que señale el destrozo al Patrimonio que tanto esfuerzo costó al País, y que hoy, Nicaragua entera levanta con Dignidad. Para nada se recogen los testimonios de estas personas o entidades que sufrieron en piel y alma la maldad y el odio de estos asesinos.

Obviamente, ya desde comienzos de Mayo del 2018, se empezaron a bosquejar las ideas centrales del informe, que sería usado una y mil veces para justificar la barbarie terrorista. Evidentemente, la idea de darle forma a la excusa para agredir y justificar políticas y acciones interventoras cuyo objetivo fundamental fue y es el de desmantelar la estructura funcional del Estado Democrático y sobre todo, separar a la Población de Nicaragua de su Gobierno, para instalar un Gobierno de Facto, que desmantelara a su vez, todo el esfuerzo nacional en materia de Salud Pública, Seguridad Ciudadana, crecimiento armónico y colectivo de una Economía que privilegia a las grandes Mayorías, de una Política de Igualdad y Equidad de Género, reconocida mundialmente como ejemplar, de un Modelo Educativo que integra la realidad de los Ciudadanos del Campo, ofreciéndoles espacios y oportunidades para alcanzar logros y objetivos superiores, la Seguridad Ciudadana que permite vivir, libres de flagelos como la extorsión, chantaje, y pandillas delincuenciales, de sólidas Instituciones Públicas que están al servicio de las Comunidades y no grupos de gamonales que exprimen al Ser Humano. Estos flagelos son paradójicamente, la mira y deseos de los golpistas que hoy hablan aquí, estos resabios de maldad que hoy nuevamente quieren sorprender la buena fe de los Pueblos Soberanos, tratan de encubrir con falsedades y burdas manipulaciones sus anhelos justificadores de Golpes de Estado y Terrorismo Internacional.

Nicaragua, soberanamente ejerce sus Derechos en el marco de las Leyes y las Normas de Vida de nuestro Pueblo. Hoy venimos nuevamente a expresar con firmeza y vehemencia, nuestro anhelo de Paz y Buen Vivir, a denunciar estos intentos de menoscabar nuestra Soberanía Nacional, y sobre todo a manifestar nuestra decisión inquebrantable de ejercer nuestra Nicaraguanidad, en un Ambiente de Paz. En ese Espíritu, nuestro País se apresta a celebrar Elecciones en Paz, con la asistencia de los Partidos Políticos, y Candidatos de todos ellos, el día 07 de Noviembre del 2021. Todos han fijado sus aportes, recomendaciones y propuestas de Autoridades de las Instancias Electorales, conformando desde el Consejo Supremo Electoral, los Consejos Electorales Departamentales y Regionales, los Consejos Electorales Municipales, y las Juntas Receptoras de Votos, más los Fiscales de cada uno de ellos en las más de 14,000 JRV. Esta Fiesta Ciudadana, que integra, para el feliz desarrollo de sus actividades, a un universo de más de 150,000 fiscales que trabajarán directamente, para que un aproximado de 4,450,000 Ciudadanos aptos, puedan asistir, votar y elegir en Paz. Nicaragua, así elige, así decide, así forja su Modelo de Vida y así estructura su Vida Institucional.

No es la mentira reiterada, como la que escucharemos aquí, no es la Plataforma mentirosa de campañas terroristas, como las mostradas hasta hoy, por los actores de reparto del Guion malvado, no son las evidentes intenciones de justificar acciones desestabilizadoras, como las que denunciamos en múltiples ocasiones. Son las realidades vividas en nuestro País, las que sustentan nuestra Verdad.
En ocasión reciente leímos ante Ustedes un poderoso Principio de Nuestra Constitución Política. Hoy se las queremos recordar:

“La independencia, la soberanía y la autodeterminación nacional, son derechos irrenunciables del pueblo y fundamentos de la nación nicaragüense. Toda injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua o cualquier intento de menoscabar esos derechos, atenta contra la vida del pueblo. Es deber de todos los nicaragüenses preservar y defender estos derechos.”

Hoy se convocan a los distinguidos Delegados de la mayoría de los Estados de Nuestra América, para conocer y debatir, sobre un informe, ya conocido, adulterado, manipulado y evidentemente sesgado, nuestro deber es denunciarlo como otro mecanismo, que agrede directamente la Soberanía Nacional de Nicaragua. No nos cansamos de señalar que Nicaragua jamás ha aceptado, no acepta, ni aceptará, actos, informes o posicionamientos que ofendan o lesionen su Libertad.

Ninguna acción violatoria a los Principios de No Injerencia en asuntos de otros Estados y el de Respeto a la Autodeterminación y Soberanía de cada Pueblo, es aceptada por Principio Constitucional y práctica de nuestro Pueblo. Por ello, nos oponemos y rechazamos de plano el discutir un informe mentiroso y sobre todo, que lleva implícita la justificación de actos agresivos a la Vida de nuestro Pueblo.

Observamos el notorio deterioro de la funcionalidad y los objetivos de esta Instancia de la OEA, creada para supuestamente defender a los Ciudadanos en sus Derechos fundamentales. Lamentablemente, por la parcialidad de esta y su notoria instrumentalización, así como su obvia incapacidad para ver otras realidades de severas afectaciones al Derecho a la Vida, en diversos Pueblos de nuestro Continente, estos informes pierden veracidad y sustentabilidad.

Por lo expresado y dado nuestro respeto por aquellos Pueblos de Nuestra América, que entienden que los Pueblos merecen ser tratados con integridad y respeto, NO participamos de esta Sesión, pues en ella se quiere implantar una imagen que solo busca legitimar, justificar actos lesivos, promociona Golpes de Estado, y alimenta el terrorismo como fórmula para desestabilizar la Soberanía Nacional.

Para un nicaragüense, no caben expresiones que laceren la Dignidad Nacional.

Desde Nicaragua, Tierra de Andrés Castro, Darío, Zeledón y Sandino.


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