Conferencia Magistral de Jorge Eduardo Arellano en Coloquio de Historia en Perú

De Meyling Judith Bonilla Inestroza

24 de noviembre de 2021, 2:00 PM

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En el marco del Coloquio Bicentenario “El Perú y los procesos de Independencia en Hispanoamérica”, organizado por el Instituto Riva-Agüero de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y la Academia Nacional de Historia, tuvo lugar la conferencia del Doctor Jorge Eduardo Arellano, Director de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.

El Doctor Arellano disertó sobre el pensamiento económico de José Cecilio del Valle, protagonista de la Independencia centroamericana y “el hombre más destacado en todos los aspectos (menos el militar) de Centroamérica1”. Liberal moderado y reformista, el “Sabio Valle” como se le conocía en su tiempo, tuvo a su cargo la redacción del Acta de la Independencia de la naciente república que surgía en 1821 de las cinco provincias del antiguo Reino de Guatemala y, a decir de Arellano, “fue el primer presidente de Centroamérica a quien le robaron la elección”.

El Sabio Valle –según explicó el historiador nicaragüense- había nacido en Choluteca en 1777 y moriría en Guatemala en 1834. De él diría Rubén Darío: “En Guatemala había aparecido Valle, un hombre de vastas concepciones, amigo de Jeremías Bentham, con quien se carteaba muy a menudo y quien le envió poco antes de morir un mechón de sus cabellos y un anillo de oro, brillante como el estilo de José Cecilio”2. 

Fuertemente influido por el reformismo español y los escritores de la Ilustración francesa como Voltaire y Rousseau, entonces muy apreciados por los jóvenes centroamericanos, Valle creía indispensable la secularización del pensamiento, y aspiró a que las seis provincias de la antigua Capitanía General de Guatemala fueran independientes.

Sin embargo, las élites de poder en Guatemala y las clases criollas del istmo querían la anexión, de manera que, en 1822, los centroamericanos “fuimos mexicanos por 18 meses”. En 1823 las Provincias Unidas del Centro de América volvieron a proclamarse independientes. En 1824 se conformó la República Federal de Centroamérica que en 1938 se disolvió, para dar lugar a la formación de las actuales repúblicas de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.

Jorge Eduardo Arellano en su magnífica ponencia también habló de las relaciones entre Nicaragua y el Perú que, según dijo, se remontan a la presencia de los indígenas de Nicaragua en la Conquista del Perú. Otro dato curioso que dio a conocer el historiador fue la noticia de la presencia de Juan Meco “alarife” que desde 1524 trabajó en el trazado y la construcción de la ciudad de León Viejo, en Nicaragua y, años más tarde, en 1537 lo encontramos como el “primer alarife mayor y alcalde del gremio” del cabildo de la Lima virreinal.


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