Exbecarios de Nicaragua recuerdan el nacionalismo radical ucraniano

De Agencias

12 de marzo de 2022, 10:20 AM

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Durante los años de la Revolución Popular Sandinista (1979-1990), Nicaragua envió a miles de jóvenes a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) para estudiar becados carreras universitarias y maestrías.

El objetivo era invertir en una educación de primer mundo para que estos hombres y mujeres aplicaran sus conocimientos en el desarrollo del país centroamericano.

En este contexto, muchos llegaron a la Ucrania soviética de los años 80, donde convivieron hasta adentrarse en los sistemas políticos y culturales de este país, hoy enfrentado con Rusia después de que Moscú reconociera a las repúblicas populares de Donetsk y Lungansk, que demandan el cese de los ataques que el Kiev mantiene desde hace ocho años contra poblaciones del Donbás.

Nacionalismo extremo

Para el exbecario nicaragüense Marvin Vallecillo, el nacionalismo extremo y la xenofobia de un sector de Ucrania no es nada nuevo, le tocó vivirlo en carne propia en Lvov (Leópolis, oeste) entre 1988 y 1994, en los años que aconteció la caída del bloque socialista y se reactivó la extrema derecha ultranacionalista ucraniana, fundada por Stepan Bandera, para muchos un colaborador de los nazis y para otros un héroe nacional.

“Comencé en Odesa, en el Mar Negro, allí había bastantes rusos y había nacionalistas, eso fue en 1988. Los prorrusos eran muy buenos con nosotros, pero había una línea nacionalista extrema, nazista. Ellos estaban en contra de que estuviéramos estudiando extranjeros en Ucrania”, explicó Vallecillo en declaraciones a la Agencia Sputnik.

El exbecario nicaragüense, graduado de ingeniería en telecomunicaciones en la Universidad de Xelminiski de Lvov, relató que los hostigamientos y expresiones de odio se acentuaron contra los extranjeros durante la crisis de la Unión Soviética y los años culminantes del bloque socialistas con el cambio de sistema y gobernanza en Ucrania.

“Nos vulgareaban [ofender con vulgaridades] en los vehículos, en los buses y cuando estábamos en la universidad”, recuerda Vallecillo.

Ofensa y golpes

No obstante, señaló que los latinoamericanos eran los menos agredidos, en relación con los golpes que llegó a presenciar contra estudiantes originarios de países de África y Asia.

“El hostigamiento verbal era menos con los latinos, los extremos fueron contra los árabes y los africanos. Los golpeaban, les pegaban en la calle, había bastante rencores contra ellos. Creo que el resentimiento era porque a ellos [los extranjeros] el Gobierno [de Ucrania] les pasaba reales [dinero] y ellos mantenían bastantes plata, tenían novias ucranianas y eso les provocaba celos grandes para ellos, se sentían ofendidos como nacionalistas, que una ucraniana anduviera con un africano o con un árabe y no con ellos”, expresó


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