Nicaragua: menos homicidios, pero más muertes por accidentes de tránsito

De Agencias

17 de marzo de 2022, 8:00 AM

Compartir

En los últimos siete años, Nicaragua ha experimentado un crecimiento sostenido de las muertes por accidentes de tránsito hasta alcanzar una tasa de 13,6 por cada 100.000 habitantes en 2021.

Esto significa que la cifra por la inseguridad vial ya superó la tasa por homicidios más baja de la región y que coloca a la nación como la más segura de Centroamérica: con siete fallecimientos por cada 100.000 habitantes.

El estudio de seguridad ciudadana y vial “Tendencia en Nicaragua: menos homicidios y más muertes por accidentes”, manifiesta que las calles y avenidas de este país son más peligrosas para caminar o transitar que las de la vecina Costa Rica o las Guatemala que superan el parque vehicular de Managua, pero registran menos muertes por la accidentalidad.

“Entre 2005-2020, la cantidad reportada de accidentes de tránsito se incrementó 3 veces, las víctimas fatales 1,9 veces. En consecuencia, la tasa de muerte por cada 100.000 habitantes aumentó 1,55 veces. De 8,7 subió a 13,6, superando en casi el doble la tasa de homicidios por delitos comunes (en 2021 fue la menor tasa de Centroamérica)”, revela el estudio elaborado por Francisco Bautista Lara, exsubdirector de la Policía Nacional de Nicaragua.

Costa rica y Guatemala

El experto en seguridad ciudadana contrasta que, mientras Costa Rica y Guatemala registran repuntes de víctimas por homicidios, las tasas de fallecidos por inseguridad vial son menores a las que reportó Nicaragua el año pasado.

“Mientras en Costa Rica, en el mismo año, aunque la tasa de homicidios es mayor que en Nicaragua producto de la delincuencia común y organizada (11,5 por 100.000 habitantes, o 588 casos), la tasa de muertes por accidentes de tránsito fue menor: 7,3 por 100.000 habitantes (365 casos) y en Guatemala, donde la violencia criminal dejó la epidémica tasa de homicidios de 19 por 100.000 habitantes (4,071 casos), la tasa de fallecidos por accidentes fue menor: 12 por 100.000 habitantes (2,126 víctimas)”, destaca en su informe.

En los últimos cuatro años, Nicaragua mantiene una baja de muertes atribuidas a los delitos comunes y el crimen organizado en Nicaragua, con 453 fallecidos el año pasado, pero los decesos por colisiones duplican el dato con 904 víctimas en 2021.

Colapso de la red vial

En declaraciones a la Agencia Sputnik, Bautista plantea “una especie de colapso” en la red vial de Nicaragua, cuyo parque vehicular pasó de 300.000 a 1,1 millón de unidades en los últimos 17 años, aunado al crecimiento poblacional.

“Hay más gente en la calle, más peatones, más conductores, más vehículos, más calles… entonces el nivel de riesgo en la vía pública aumenta significativamente, y cuando eso ocurre de manera tan repentina y tan acelerada como ocurrió en Nicaragua (eso es una bonanza económica y social, pero a la vez se convierte en un factor de riesgo) entonces se dan esos procesos porque no se ha terminado de crear un sistema de educación suficientemente sólido, un sentido de responsabilidad”, aseguró Bautista Lara.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, 1,3 millones de personas mueren al año como consecuencia de accidentes de tránsito y unos 50 millones resultan lesionadas o con discapacidad de por vida, lo que significa una pérdida del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) global.

Educación: la prioridad

Alma Mara Baldovinos perdió a su hijo mayor en un accidente de tránsito en Managua hace 14 años. Desde entonces lidera un esfuerzo por concientizar sobre el riesgo en las carreteras y destaca que el Gobierno de Nicaragua estableció la educación vial como una política de Estado.

“Nosotros contamos con un gran avance. El Gobierno desde 2014 decretó política de Estado trabajar la prevención vial, ya desde allí tenemos un gran avance y deben todas las empresas privadas y el Estado debemos trabajar juntos así como en otros países”, subrayó Baldovinos en declaraciones a la Agencia Sputnik.

Tanto Bautista como Baldovinos señalan que la educación y la capacitación en todos los sectores que inciden en la sociedad son herramientas vitales para construir la mentalidad y actitud preventiva ante el fenómeno de la accidentalidad.

“Cuando llevan una gran carretera (en otros países) a un área rural todas las instituciones están involucradas en diseñar una campaña local de manera que puedan ellas aprender comportarse con respeto a la educación vial”, estimó Baldovinos, quien califica la seguridad vial como un tema de salud pública.

Las autoridades de Nicaragua identifican el exceso de velocidad, el conducir en estado de ebriedad y el estado mecánico de los automóviles como las principales causas de accidentes, en su mayoría protagonizados por motociclistas.


Compartir