Poner fin a todas las guerras, No a las sanciones

De Katherine Vado Rodriguez

19 de marzo de 2022, 2:27 PM

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La Campaña Sanctions Kill es una amplia coalición de fuerzas de justicia social, solidaridad y paz enfocada en exponer el impacto devastador de las sanciones estadounidenses en las poblaciones civiles a nivel mundial.

Las sanciones no sustituyen a la guerra

El actual régimen de sanciones contra Rusia no es un sustituto de la guerra, sino una forma de guerra. Las sanciones matan a muchos miles al igual que las bombas. Las sanciones crean hiperinflación, hambrunas artificiales, convulsiones sociales y crisis sanitarias que castigan a la población civil. Como dijo el presidente estadounidense Biden, las sanciones están destinadas a “infligir más dolor”.

Las sanciones son castigos colectivos e ilegales según el derecho internacional.

Las sanciones de Estados Unidos y sus aliados contra Rusia tampoco son un elemento disuasorio para la guerra. No reducirán las hostilidades y más bien, son una escalada del conflicto actual.

Las sanciones consolidan el dominio estadounidense en Europa

Las sanciones se están utilizando para consolidar el dominio estadounidense en la región, aunque cortar los lazos económicos con Moscú va en contra de los intereses materiales de la Unión Europea (UE) y el Reino Unido.

El crecimiento del comercio de la Unión Europea con Rusia y China amenaza el dominio del poder empresarial estadounidense en Europa. La Unión Europea es el mayor inversor en Rusia. Si bien Estados Unidos es el mayor exportador de gas metano, la Unión Europea compra una cantidad considerable de gas a Rusia a precios mucho más bajos, así como petróleo y trigo.

Frente a la renuencia de la Unión Europea y especialmente Alemania de imponer sanciones, lo que rompería todas las relaciones con Rusia, Biden amenazó a sus aliados señalando si no se está de acuerdo con Estados Unidos, la única otra alternativa sería una guerra nuclear. El presidente estadounidense dijo: “Tienen dos opciones: Iniciar una Tercera Guerra Mundial… o, garantizar que el país que actúa tan contrario al derecho internacional termine pagando un precio”. Biden aseveró que el “objetivo de Estados Unidos desde el principio” era mantener a la OTAN y la Unión Europea “en la misma página”.

Utilizando el papel dominante del dólar en la economía mundial, Washington ha impuesto unilateralmente más de 5.500 sanciones a Rusia, convirtiéndola en el país más sancionado por las políticas agresivas de Estados Unidos.

Las sanciones estadounidenses arrastran al mundo entero al conflicto

Lamentablemente, Rusia no es la única víctima de estas medidas coercitivas unilaterales. Más de 40 países, que comprenden un tercio de la humanidad, están en la mira de Estados Unidos. Estos incluyen Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Irán, Irak, Siria, Palestina, Afganistán, Zimbabwe, Etiopía y Sudán. Los terceros países que comercian con naciones sancionadas por Estados Unidos también se enfrentan a fuertes multas. Esta forma mortal de guerra económica destruye el desarrollo regional.

Además, Estados Unidos está obligando a otros países a ejecutar estas extremas sanciones económicas. Observamos, con grave preocupación, que estas sanciones impuestas a Rusia están arrastrando al mundo entero a un conflicto que tiene un alto potencial para salirse de control. 

Las Naciones Unidas no aprobaron las sanciones instigadas por Estados Unidos. Muchos países ahora se niegan a unirse a las sanciones de Estados Unidos/Unión Europea impuestas a Rusia. Hasta la fecha, India, Pakistán, Indonesia, Sudáfrica, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Brasil, Argentina, México y otros países con economías más pequeñas se han negado a cumplir con las medidas estadounidenses. De hecho, casi toda América Latina, el Caribe y África y la mayor parte de Asia rechazan las sanciones.

Las sanciones son un crimen contra la humanidad

Tales sanciones dañarían las propias relaciones comerciales de estos países. Las interrupciones en la cadena de suministros y las presiones inflacionarias de las sanciones lideradas por Estados Unidos ya están afectando de manera desproporcionada a las personas pobres y trabajadoras en todo el mundo debido a la escasez y al aumento de los precios de los alimentos, el combustible y los productos básicos. Las poblaciones del mundo en los países en vías de desarrollo se ven especialmente afectadas.

Como lo demuestran más de 60 años de sanciones de Estados Unidos contra la Revolución Cubana, las sanciones destinadas a lograr el cambio de régimen que Estados Unidos quiere imponer, de hecho, han resultado en un diluvio de miseria sobre ese pueblo. Estas sanciones infligidas globalmente sirven como una lección de advertencia para cualquier nación que desee ejercer su soberanía bajo la Pax Americana. Es un crimen contra la humanidad.

Poner fin a la guerra de Ucrania

Esta guerra devastadora comenzó con el golpe de estado en Ucrania orquestado por Estados Unidos en 2014, que derrocó al gobierno electo democráticamente en ese país. Aunque Ucrania no es miembro formal de la OTAN, desde entonces Estados Unidos le ha estado entregando grandes cantidades de armas letales y desplegó “asesores” militares estadounidenses en Ucrania.

Ucrania es un peón en la estrategia de Washington contra Rusia. Luego del golpe, Ucrania ha quedado reducida a ser el país más pobre de Europa y con la mayor tasa de inmigración. La sistemática y constante agresión de Kiev contra las provincias orientales y las masivas privatizaciones de propiedad social han redundado en la ruina económica.

La Campaña Sanctions Kill llama a todas las partes a poner fin a las hostilidades y que Estados Unidos ponga en práctica la Diplomacia; ¡No a las Armas, Sanciones y Guerra!

ENGLISH VERSION

SanctionsKill Campaign Statement on Ukraine Conflict
END ALL WARFARE – NO SANCTIONS
The SanctionsKill Campaign is a broad coalition of social justice, solidarity, and peace forces focused on exposing the devastating impact of US sanctions on civilian populations globally. 

Sanctions are not a substitute for war

The current regime of sanctions against Russia is not a substitute for war, but a form of warfare. Sanctions kill many thousands just as bombs do. Sanctions create hyperinflation, artificial famines, social upheavals, and health crises that punish civilian populations. As US President Biden said, the sanctions are intended “to inflict further pain.”

Sanctions are collective punishment and illegal under international law.

Nor are the sanctions by the US and its allies against Russia a deterrent to war. They will not reduce hostilities, but are an escalation of the current conflict.

Sanctions consolidate US dominance in Europe

Sanctions are being used to consolidate US dominance in the region, even though it is counter to the material interests of the European Union (EU) and the UK to cut economic ties with Moscow.

The growth in EU trade with Russia and China threatens the domination of US corporate power in Europe. The EU is the biggest investor in Russia. While the US is the largest exporter of methane gas, the EU purchases substantial gas from Russia at much lower prices, and also oil and wheat.

With the EU and especially Germany unwilling to impose sanctions, which would break all relations with Russia, Biden threatened the US allies that the only alternative to going along with the US would be nuclear war. The US president said: “You have two options. Start a Third World War…Or two, make sure that the country that acts so contrary to international law ends up paying a price.” Biden said the US “goal from the very beginning” was to keep NATO and the EU “on the same page.”

Using the dominant role of the dollar in the world economy, Washington has unilaterally imposed over 5,500 sanctions on Russia, making it the most sanctioned target of US aggressive policies.

US sanctions dragging the whole world into the conflict

Unfortunately, Russia is not the only victim of these unilateral coercive measures. Over 40 countries, comprising a third of humanity, are so targeted by the US. These include Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Iran, Iraq, Syria, Palestine, Afghanistan, Zimbabwe, Ethiopia, and Sudan. Third countries trading with targets of US sanctions also face heavy fines. This deadly form of economic warfare destroys regional development.

Further, the US is compelling other countries to execute these extreme economic penalties. We note, with grave concern, that these sanctions imposed on Russia are dragging the whole world into a conflict which has a high potential of spiraling out of control.

The United Nations did not approve the US-instigated sanctions. Many countries now refuse to join with the US/EU sanctions imposed on Russia. To date India, Pakistan, Indonesia, South Africa, Turkey, United Arab Emirates, Saudi Arabia, Brazil, Argentina, Mexico, and other countries with smaller economies have refused to comply with the US measures. In fact, almost all of Latin America, the Caribbean, and Africa, and most of Asia reject the sanctions.

Sanctions are a crime against humanity

Such sanctions would damage these countries’ own trade relations. Supply chain disruptions and inflationary pressures from the US-led sanctions are already disproportionately impacting poor and working people globally due to shortages and higher prices for food, fuel, and basic commodities. Especially impacted are people in the developing world.

As over 60 years of US sanctions against the Cuban Revolution prove, sanctions meant to achieve the regime change the US wants to impose have, in fact, resulted in raining misery upon the targeted people. These sanctions serve as a cautionary lesson to any nation that wishes to exercise its sovereignty under the globally inflicted Pax Americana. It is a crime against humanity.

Ending the Ukraine War

This devastating war started with the US-orchestrated coup in 2014 coup, overthrowing the democratically elected government in Ukraine. Although Ukraine is not a formal NATO member, the US has since dumped mountains of lethal arms and deployed US military “advisors” into Ukraine.

Ukraine is a pawn in Washington’s strategy against Russia. Since the coup, Ukraine has been reduced to the poorest country in Europe with the highest rate of migration. Kiev’s continuing aggression against its eastern provinces and mass privatizations of socially owned property have furthered the economic ruin.

Sanctions Kill Campaign calls on all sides to end hostilities and for the US to employ diplomacy; not weapons, sanctions and war!


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